La infraestructura digital que soporta la comunicación global depende, en su mayor parte, de un entramado invisible que discurre bajo el mar: los cables submarinos de fibra óptica. Aunque a menudo se piensa que las conexiones internacionales viajan principalmente por satélite, la realidad es que más del 98 % del tráfico de datos intercontinental se transmite por estos sistemas.
España, gracias a su situación geográfica privilegiada en el cruce entre Europa, África y América, se ha convertido en un enclave estratégico para este tipo de infraestructuras, atrayendo inversiones millonarias y reforzando su papel como nodo de conectividad global.
En los últimos años, nuestro país ha visto cómo grandes empresas tecnológicas y operadores internacionales han apostado por instalar nuevos cables y estaciones de amarre en su territorio.
Esta evolución no solo fortalece la posición del país en el mapa digital, sino que también abre la puerta a nuevas oportunidades económicas, tecnológicas y de innovación en un mundo cada vez más interconectado.
Sistemas de cableado de fibra clave
Existen múltiples proyectos basados en la conexión entre dos puntos a través de un cable submarino de fibra. Algunos de los sistemas que llegan o pasan por España son:
- MAREA: cable transatlántico de 6.605 km que conecta Virginia Beach (EE. UU.) con Sopelana (Bilbao). Fue en su momento el de mayor capacidad, con un diseño de 160 Tbps.
- Anjana: parte de una iniciativa de Meta, operativa desde octubre de 2024. Con 7.121 km, conecta Myrtle Beach (Carolina del Sur) con Santander. Cuenta con 24 pares de fibra y una capacidad de casi 500 Tbps.
- EllaLink: vincula Europa con América del Sur, desde Sines (Portugal) hasta Fortaleza (Brasil). Aunque su amarre principal no está en España, refuerza indirectamente la conectividad europea, incluida Madrid.
Proyectos a medio y largo plazo para ampliar la conectividad
Además de los proyectos que ya están consolidados, España también alberga proyectos a medio y largo plazo que reforzarán aún más su conectividad. Entre ellos, destacamos:
1. Proyecto Sol (Google Cloud)
Anunciado en julio de 2025, Sol será un nuevo cable transatlántico que conecta España, EE. UU., Bermudas y Azores. Será el único cable de fibra óptica activo entre Europa y Florida, aterrizando en Santander mediante Telxius. Este proyecto se enmarca dentro de la estrategia de Google Cloud para mejorar capacidad, fiabilidad y latencia, complementando otros cables como Nuvem.
2. Proyecto Medusa
Será el cable submarino más largo del Mediterráneo, con 8.700 km, conectando Marruecos, Portugal, España, Francia, Argelia, Túnez, Italia, Grecia, Chipre y Egipto. Con una tecnología de fibra de 24 pares y una capacidad de 20 Tbps por par, se espera que esté operativa a finales de 2025.
3. Proyecto Barracuda
Teset Capital impulsa un cable de 1.000 km entre Valencia y Génova, con una inversión de 100 millones de euros. Está previsto para entrar en operación a principios de 2028, e incluye estación de amarre y un centro de datos en Valencia alimentado por energía solar. Conectará Valencia con Madrid, Lisboa y Milán en tierra.
4. Nueva estación de amarre y centro de datos en Valencia
A unos 30 km al norte de Valencia, se construirá una estación de amarre y un centro de datos de 4.800 m², con capacidad para más de 400 racks y una cubierta solar de 300 kW. Hasta cuatro cables submarinos podrán aterrizar allí. Se prevé que entre en operación a principios de 2028.
5. Canalink
Se espera que, a lo largo de 2025, comiencen las obras del proyecto liderado por Canalink para conectar Canarias con Marruecos. El objetivo de este proyecto no solo es mejorar la conectividad entre ambos países, sino ampliar la capacidad de comunicación entre dos continentes.
6. Quantum Cable
Sistema ultra-rápido de 7.700 km, conecta Chipre, Grecia, Israel, Italia, Francia y Bilbao. Con una capacidad similar a MAREA (160–200 Tbps), permitirá fortalecer la ruta desde Oriente Medio hacia Europa. Como propuesta, aún está en fase previa.
España no sólo destaca por su buena conectividad, sino también por su situación estratégica. La UE estima que el 70 % de los datos que recibe se transmiten por 30 cables que llegan a España (40 si se suma Portugal). Esto convierte a la Península Ibérica en un nodo estratégico desde el punto de vista geopolítico.
Beneficios del sistema de cableado submarino
Disponer de una red de cables submarinos que favorece las telecomunicaciones y la conectividad entre puntos alejados físicamente ofrece importantes ventajas, algunas muy cotizadas hoy en día:
- Alta capacidad y baja latencia: fundamentales para el desarrollo de la IA, videojuegos, streaming, finanzas y servicios empresariales globales.
- Inversiones significativas: en 2024, el sector generó 15.300 millones de dólares a nivel global. Especialmente, por parte de grandes empresas con capacidad para invertir y atraídas por la posición de España en estos proyectos.
- Centros de datos e interconexión: España se consolida como hub estratégico, conectando cables directamente a importantes infraestructuras, mejorando su eficiencia y reduciendo la latencia.
España ha pasado de ser un actor secundario a ser el centro neurálgico de la infraestructura digital global. Su ubicación privilegiada y la proliferación de cables submarinos la posicionan como eje estratégico en comunicaciones internacionales.
En el futuro inmediato, de cara a los próximos 5 años, la puesta en marcha de distintos proyectos y nuevos centros de datos reforzarán el papel de España como puente digital entre continentes, potenciando el desarrollo económico, tecnológico y la integración global.
Por lo tanto, se abre ante nosotros una gran oportunidad de crecimiento para todas las empresas del sector de telecomunicaciones y de integración de cableado. Una oportunidad que, desde Auxitel, sabremos aprovechar.




